Juan Casiano, Colaciones
Prefacio (Colaciones XI–XVII)
Praefatio.PREFACION DE CASIANO A Honorato Obispo, y a Eucherio.
Cum uirtutem perfectionis uestrae, qua uelut magna quaedam luminaria in hoc mundo admirabili claritate fulgetis, multi sanctorum qui uestro erudiuntur exemplo uix queant aemulari, tamen uos, o sancti fratres Honorate et Eucheri, tanta illorum sublimium uirorum, a quibus prima anachoreseos instituta suscepimus, laude flammamini, ut unus quidem uestrum ingenti fratrum coenobio praesidens congregationem suam, quae cotidiano sanctae conuersationis uestrae docetur intuitu, illorum quoque patrum praeceptis optet institui, alter uero, ut etiam corporali eorundem aedificaretur aspectu, Aegyptum penetrare uoluerit, ut hanc quasi frigoris Gallicani rigore torpentem prouinciam derelinquens ad illas quas sol iustitiae proximus respicit terras, maturis uirtutum fructibus redundantes, uelut turtur castissimus transuolaret. necessario hoc mihi uirtus caritatis extorsit, ut unius desiderio, alterius etiam labori consulens tam abruptum scribendi periculum non uitarem, dummodo et priori apud filios adderetur auctoritas et secundo tam periculosae nauigationis necessitas demeretur. proinde quia fidei uestrae atque feruori nec illa instituta coenobiorum, quae duodecim libellis ad beatae memoriae episcopum Castorem quo potuimus sermone conscripsimus, nec decem conlationes in Scitiotica heremo conmorantium patrum, quas praecipientibus sanctis Helladio et Leontio episcopis utcumque digessimus, satisfacere potuerunt, nunc, ut etiam itineris nostri ratio cognoscatur, trium in alia heremo consistentium quos primos uidimus patrum septem conlationes pari conscriptas stilo uobis credidi consecrandas, quibus ea, quae de perfectione in praeteritis opusculis nostris obscurius forsitan conprehensa uel praetermissa sunt, suppleantur. si uero sanctam studii uestri sitim etiam haec satiare non quiuerint, septem aliae conlationes, quae ad sanctos qui in Stoechadibus consistunt insulis emittendae sunt fratres, desiderium ut arbitror uestri ardoris explebunt.
AVNQVE muchos de los Santos Varones, a quien enseñays con vuestro exemplo, no pueden imitar la virtud de vuestra perfeccion, con que como vnas grandes luzes resplandeceys en este mundo, con admirable claridad; con todo se os va tanto el coraçon tras la alabança, è imitacion de aquellos insignes Religiosos de Thebayda, de quien nosotros aprendimos los primeros preceptos, y consejos, para la vida solitaria, que vno de vosotros, siendo Abad de vn grande Monasterio, desea que sus Monjes (no obstante, que cada dia son enseñados por el, mas con obras, que con palabras) juntamente sean instruidos con los preceptos de aquellos Padres, y el otro por edificarse, y animarse con la comunicacion de ellos, ha tratado de irse a Egypto, dexar esta Prouincia de Francia, donde el frio causa tibieça, y floxedad en los naturales, y ha tenido devocion de volar, como vna casta tortola a aquellas tierras, que el Sol de Iusticia mira oy de mas cerca, y que produzen los que habitan en ella gran cosecha de virtudes. Hame forçado la caridad, a que (deseando satisfazer al deseo de el vno, y escusar el trabajo, y peregrinacion de el otro) no rehusase el peligro, y dificultad que lleva el escrivir estos Colloquios, para que el primero de vosotros tenga mas autoridad con sus subditos, y al segundo le libre de vna navegacion tan peligrosa. A mas de esto, porque me parece que no he satisfecho a vuestra fe, y fervor, ni con los doze libros primeros que escrivi lo mejor que pude, y dedique al Obispo Castor, ni los diez Colloquios de los Padres, que habitavan en el Yermo de Scithi, que los escrivi por mandado del Obispo Heladio, y de Leoncio; aora para que se conozca el orden, y disposicion de nuestro viaje, he determinado dirigiros los siete Colloquios, que se siguen de tres Abades, que fueron los primeros que vimos en otro Desierto, y los he escrito con el mismo estilo que los otros. Con que se suple la falta de lo que he dicho, he passado por alto, ò he tratado con poca claridad en los libros passados, quando he hablado de la perfeccion. Y si estos siete Colloquios no pueden saciar el deseo que teneis de saber cosas santas, y devotas, confio que los vltimos siete, que he de escrivir para los Monjes, que viven en las Islas Stecadas, junto a Marsella, haran este oficio.
Texto latino: Conlationes XXIIII, ed. M. Petschenig, Corpus scriptorum ecclesiasticorum Latinorum 13, Viena, 1886, cotejado con los facsímiles; sin el aparato crítico. · Traducción de fray Miguel Vicente de las Cuevas, cartujo († h. 1658), Obras de Iuan Casiano, Zaragoza, Juan de Ibar, 1661 (ejemplar de la Biblioteca Nacional de España). Ortografía y erratas de la edición conservadas; las abreviaturas se han desarrollado. Texto de dominio público en Francia (art. L123-1 del Código de la Propiedad Intelectual francés). Transcripción y revisión: Abbatia Sancti Petri de Curte. Señalar un error